Cada accidente se gestiona distinto, toma decisiones con tranquilidad.
Para reclamar una indemnización es necesario analizar lo ocurrido, identificar responsabilidades y revisar las coberturas del seguro. Cada caso requiere una valoración concreta para determinar qué conceptos pueden reclamarse y en qué cuantía.
Cuando la aseguradora rechaza o reduce la indemnización, es fundamental revisar la póliza y el motivo de la negativa. En muchos casos, es posible reclamar y defender el derecho a una compensación justa.
Además de las lesiones, pueden reclamarse daños materiales, gastos médicos, perjuicios económicos, pérdida de ingresos y otros daños derivados del accidente, según cada situación concreta.
Los plazos varían según el tipo de reclamación y el responsable del daño. Por ello, es importante informarse cuanto antes para no perder el derecho a reclamar.
Algunas aseguradoras argumentan que un accidente leve no puede causar lesiones. En estos casos, es posible defender la relación entre el accidente y las lesiones sufridas mediante una valoración adecuada.
Sí. Aunque exista culpa compartida, es posible reclamar una indemnización proporcional a la responsabilidad de cada parte, siempre que se acrediten los daños sufridos.
En estos casos, la responsabilidad puede recaer en la Administración correspondiente. Es necesario iniciar una reclamación administrativa previa y, si procede, acudir a la vía judicial.
No siempre. En muchos casos se puede alcanzar un acuerdo con la aseguradora. Solo cuando no es posible, se valora la opción de acudir a los tribunales.