Cada accidente se gestiona distinto, toma decisiones con tranquilidad.
Analizamos tu situación y gestionamos la reclamación atendiendo los daños personales, materiales y económicos.
En el supuesto de un accidente de tráfico, un atropello, una colisión con motocicleta, acompañamos a la víctima en todos sus problemas personales, médicos, y jurídicos para que obtenga el mejor servicio y la mejor indemnización, si es posible.
Ayudamos a la víctima a encontrar los mejores servicios médicos. Gestionamos el apoyo de peritos médicos para determinar la reclamación conforme al baremo legal.
La atendemos en todos los sentidos, estudiando la problemática que puedan presentar las diferentes pólizas de seguro contratadas y valorando las posibilidades de obtener indemnizaciones por las coberturas a fin de maximizar la indemnización y minimizar sus costes de honorarios o gastos médicos.
Gestionamos la reclamación. Conseguimos un acuerdo. Pero si no es posible, presentamos la demanda y defendemos el asunto judicialmente.
En caso de daños en el vehículo, aconsejamos sobre la reparación o el siniestro total indicando la mejor opción para el cliente.
Un perjudicado puede sufrir también pérdida de beneficios. Determinamos el importe a reclamar. Para ello estudiamos los ingresos y gastos del perjudicado y presentamos los argumentos necesarios para conseguir una indemnización justa.
Siempre intentamos conseguir un acuerdo amistoso con la aseguradora contraria, y si ésto no es posible, procedemos judicialmente contra ella.
Algunos accidentes ocurren porque las vías públicas no están en buen estado. En esos supuestos, la responsabilidad puede recaer en una Administración. En estos casos presentamos la reclamación administrativa previa y gestionamos el expediente. Normalmente, la Administración resuelve negativamente y obliga al perjudicado a acudir al Juzgado.
Haga su consulta a través de la pestaña de contacto, o en el formulario de más abajo.
Si has sufrido un accidente, analizamos tu situación y te orientamos con claridad desde el primer momento.
Si el presupuesto de la reparación es similar a la indemnización, puedes optar por la reparación.
En casi todas las pólizas te indemnizan por el valor venal.
Es una cantidad de un 30%, calculada sobre el valor venal, que se añade a la indemnización, que se abona al perjudicado, por la aseguradora del causante del accidente para indemnizarle de los gastos necesarios para adquirir un nuevo vehículo.
El baremo incluye muchos conceptos diferentes que pueden ocurrir en caso de accidente y todos ellos están regulados por la Ley del automóvil. Las cantidades se actualizan todos los años teniendo en cuenta el IPC. Entre otros conceptos hay días de perjuicio grave y muy grave (en relación con ingresos hospitalarios) moderados (equivalentes a la baja laboral) y básico (para el período en que la persona sigue mejorando de la lesión, pero ya no está de baja).
Se pueden reclamar estos conceptos cuando han sido prescritos por un médico.
Se puede reclamar. Se determina la pérdida de ingreso del período de baja en proporción a los ingresos acreditados del año anterior, bien por nóminas, o por el ingreso declarado en el IRPF.
En estos casos, la responsabilidad puede recaer en la Administración correspondiente. Es necesario iniciar una reclamación administrativa previa y, si procede, acudir a la vía judicial.
No siempre. En muchos casos se puede alcanzar un acuerdo con la aseguradora. Solo cuando no es posible, se valora la opción de acudir a los tribunales.